Muñeca rusa - Jess GR


Si todavía no habéis leído nada de Jess GR, no sabéis lo que os estáis perdiendo. Hasta ahora había disfrutado especialmente de sus historias de romántica contemporánea, pero después de conocer su lado más oscuro en la presentación de Lagos, perteneciente a la serie Z, tenía claro que no podía tardar demasiado en adentrarme en esta otra faceta de la autora.

Durante la presentación me picó el gusanillo por todo lo que tenía que contar sobre este universo y sus personajes. Fue la propia autora quien me recomendó comenzar por Muñeca rusa, una historia que no pertenece directamente al clan Z, aunque ya en Zarco se hace referencia a algunos de sus personajes.

Como soy muy obediente… aquí estoy para contaros qué me ha parecido. 

Lo primero que encontramos es un aviso para lectores sensibles ante determinadas situaciones que aparecen a lo largo de la historia. Es importante tenerlo en cuenta, aunque también es cierto que la autora no se recrea innecesariamente en las escenas más duras. Hay momentos complicados, pero están tratados de manera que la historia avance sin convertir el sufrimiento en el único protagonista.

Hablando de protagonistas, Milena es, sin ninguna duda, el centro de esta historia. Es un personaje con un carácter fuerte, luchador y con una enorme capacidad de supervivencia. Y no es difícil entender de dónde procede esa fortaleza, porque su vida no ha tenido precisamente un comienzo sencillo.

Desde muy joven ha tenido que enfrentarse a situaciones que nadie debería vivir. Las personas que se consideraban sus dueños permitían que se hiciera prácticamente cualquier cosa con ella y con las demás, sin importar su corta edad. Todo ello deja una huella evidente en Milena y ayuda a comprender la mujer en la que se ha convertido.
Sin embargo, su historia también está marcada por una segunda oportunidad.

Cuando consigue dejar atrás parte de ese pasado y comienza una nueva etapa, se entrega por completo a su jefe y le sirve con una devoción que nace más del cariño y del agradecimiento que siente hacia él que del propio rango que ocupa. Por primera vez, parece haber encontrado un lugar en el que sentirse protegida y una persona en la que confiar.

Pero esa aparente estabilidad no durará demasiado. Milena termina en el centro de una investigación por asesinato, y lo peor de todo es que se convierte en la principal sospechosa.

A partir de ese momento, su vida queda en manos de Mijaíl, un hombre duro, con una personalidad complicada y que, además, mantiene un vínculo personal con la víctima. Su posición tampoco es sencilla: debe descubrir la verdad mientras lidia con sus propios sentimientos y con la certeza de que no puede confiar plenamente en las personas que tiene a su alrededor. Porque cualquiera podría ser el culpable.

Esta es precisamente una de las cosas que más me han gustado de la historia: esa sensación constante de incertidumbre. Mientras avanzas, vas intentando descubrir qué ha ocurrido realmente, quién puede estar detrás de todo y, sobre todo, en quién pueden confiar los personajes.

La investigación se mezcla con las relaciones entre los protagonistas y con todo el pasado que arrastran, consiguiendo que la historia tenga diferentes capas y que no se limite únicamente a descubrir al responsable del asesinato.

Además, hay un personaje que se ha ganado un lugar especial entre mis favoritos: Niko. Me ha encantado la conexión tan especial que se establece entre él y Milena y la manera en la que esa relación va evolucionando. Es de esos personajes a los que resulta muy fácil coger cariño y estoy bastante segura de que muchos de vosotros vais a terminar sintiendo lo mismo.

Una de las cosas que más me ha gustado de Muñeca rusa es precisamente la construcción de sus personajes. Todos tienen su propia historia, sus heridas y sus motivaciones, y poco a poco vamos descubriendo qué hay detrás de sus comportamientos. No resulta sencillo juzgarlos sin conocer primero todo aquello que han vivido.

Aunque estamos ante una historia con una ambientación oscura y situaciones bastante duras, también encontramos vínculos, lealtades y sentimientos que aportan un contraste interesante y permiten que los personajes respiren dentro de una trama cargada de tensión.

Si tuviera que ponerle una pega al libro, sería precisamente que se me ha hecho corto. Sin embargo, siendo completamente sincera, esto me pasa con todos los libros de Jess GR. Siempre llego al final pensando que necesito unas cuantas páginas más y que todavía quiero seguir descubriendo cosas sobre sus personajes.

Muñeca rusa me ha servido para descubrir otra faceta de la autora y para confirmar que sabe moverse también con soltura por historias mucho más oscuras, manteniendo esa capacidad de crear personajes que consiguen despertar emociones y hacer que quieras saber más.

Después de esta primera incursión en su lado dark, creo que queda bastante claro que quiero continuar explorando este universo y descubrir qué más tiene preparado Jess GR.

Ahora entiendo perfectamente por qué me recomendó empezar por aquí.

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