Crónicas de la Madre Tierra - Silea Evans
Cuando un autor consigue mantenerte en tensión hasta el final, sabes que la historia funciona. Con Silea Evans me ocurre precisamente eso. Da igual que nos encontremos ante su thriller Los Müller o ante esta saga de fantasía: consigue atraparme, mantenerme pendiente de lo que ocurre en cada momento y, sobre todo, dejarme con ganas de continuar descubriendo qué les espera a sus personajes.
Crónicas de la madre tierra es el segundo libro de esta serie y, si con el primero ya me había quedado con ganas de más, con esta segunda entrega ha sido todavía peor. Ahora estamos mucho más metidos en la historia, conocemos mejor el mundo que ha creado la autora y, especialmente, hemos llegado a empatizar tanto con los personajes que cada peligro se vive de una manera mucho más intensa.
Encontramos una importante evolución de los personajes. Poco a poco vamos descubriendo sus fortalezas, sus capacidades y también sus inseguridades, mientras ellos mismos empiezan a comprender mejor cuál es la misión que tienen por delante y la responsabilidad que supone mantener el equilibrio.
No lo tendrán nada fácil. Los peligros estarán prácticamente a la vuelta de cada esquina y tendrán que demostrar que están preparados para afrontar todo aquello que se les presente. La tensión se mantiene durante buena parte de la historia y la sensación de que en cualquier momento puede ocurrir algo hace que sea complicado relajarse demasiado durante la lectura.
Hay un cambio importante respecto al primer libro: Teodora ya no es la única Guardiana. Ahora son cinco. La aparición de nuevos Guardianes no hace precisamente felices a quienes quieren romper definitivamente el pacto firmado tantos años atrás. Vamos descubriendo que este grupo es cada vez más numeroso y peligroso, y que detrás de buena parte de esta amenaza se encuentra Owen, que se presenta como un enemigo al que no conviene perder de vista.
Al principio, algunos de los nuevos Guardianes no se muestran demasiado colaboradores. Cada uno tiene su propia personalidad, sus dudas y su manera de entender la situación, por lo que conseguir que todos trabajen juntos no será sencillo.
Uno de los aspectos que más me ha gustado es precisamente comprobar cómo, poco a poco, empiezan a encontrar esa conexión especial entre ellos que termina convirtiéndolos en un verdadero equipo.
A través del apoyo mutuo, irán descubriendo sus fortalezas, aprendiendo a confiar unos en otros y comprendiendo que juntos pueden ser mucho más fuertes. Me ha gustado acompañarlos en ese proceso de crecimiento, porque no solo evolucionan como Guardianes, sino también como personas.
Por supuesto, el amor también tiene su espacio en esta historia.
Ya conocíamos la relación entre Teodora y Shaun, pero en esta segunda entrega parece que ambos avanzan hacia una relación más madura, especialmente con la llegada de Caleb, un niño maravilloso al que los dos aceptan como su hijo.
Esta nueva situación añade una dimensión diferente a su relación y hace que tengan que enfrentarse también a responsabilidades y decisiones que van mucho más allá de sus propios sentimientos.
Sin embargo, cuando parece que las cosas empiezan a encontrar cierta estabilidad, aparece un nuevo pretendiente para Teodora y llegan las dudas, los miedos y las inseguridades.
Aunque ella tenga claro con quién quiere estar, no siempre resulta sencillo que las personas que la rodean sepan realmente lo que siente. Y cuando entran en juego los sentimientos, el miedo a no ser elegido puede convertirse en un problema bastante importante.
Así que sí… tenemos un triángulo amoroso de lo más interesante entre manos. Reconozco que esta parte también me ha tenido bastante entretenida durante la lectura.
Me ha gustado mucho cómo la autora consigue combinar diferentes elementos dentro de la historia sin que unos terminen eclipsando a los demás. Tenemos fantasía, acción, peligros, magia, evolución de los personajes y también una parte romántica que aporta todavía más emoción a todo lo que están viviendo.
Pero, sobre todo, creo que esta segunda entrega destaca por el crecimiento de sus protagonistas. Ya no estamos ante los mismos personajes que conocimos al principio de la saga, y resulta interesante comprobar cómo las experiencias que han vivido van dejando huella en ellos y cómo cada nuevo desafío les obliga a descubrir de qué son realmente capaces.
Crónicas de la madre tierra es una continuación que consigue ampliar la historia y hacer que el universo creado por Silea Evans resulte cada vez más interesante. La autora vuelve a demostrar que sabe mantener la tensión y que tiene facilidad para hacer que el lector se implique emocionalmente con sus personajes.
Y llegamos al problema de siempre cuando una saga consigue engancharte… Ahora toca esperar por la siguiente entrega.
Después de todo lo que ha ocurrido en este segundo libro, tengo muchas ganas de descubrir qué les espera a los Guardianes y cómo continuará esta historia. Eso sí, la espera se me va a hacer bastante larga.

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