No te vayas cuando salga el sol - V. Nemar


¿Y si la persona de la que te enamoras cada noche en tus sueños existiera realmente?

Después de haber leído anteriormente a V. Nemar, tenía claro que quería volver a descubrir una de sus historias. Si algo he comprobado con No te vayas cuando salga el sol, es que la autora vuelve a demostrar que sabe jugar muy bien con las emociones, llevarte por caminos inesperados y, sobre todo, conseguir que te hagas preguntas mientras avanzas en la lectura.

Aunque esta novela no tiene nada que ver con la historia que había leído anteriormente de ella, sí he encontrado algo que se mantiene: esa capacidad para removerte por dentro y hacerte pensar en lo que sienten sus personajes.

En esta ocasión conocemos a Gael, un abogado especializado en divorcios complicados que, desde fuera, parece tener una vida perfecta. Tiene un buen trabajo, una mujer preciosa y dos hijos maravillosos. Una de esas vidas que cualquiera podría mirar desde fuera y pensar que no necesita nada más.

Pero las apariencias engañan.

Con el paso de los años, su matrimonio se ha ido enfriando y aquello que un día parecía sólido ya no es lo mismo. La rutina, la distancia y todo lo que se ha ido acumulando entre ellos hacen que Gael sienta que algo importante se ha perdido por el camino.

Ahí empiezan los sueños. Cada noche aparece una mujer desconocida con la que Gael comienza a vivir algo completamente diferente. En esos sueños se encuentran, hablan, se desean y, poco a poco, entre ellos empieza a crecer una conexión que se parece demasiado al amor.

El problema es que todo sucede mientras duerme.

Aquí es donde la historia empieza a ponerse realmente interesante, porque una de las grandes preguntas que plantea la novela es precisamente esa: ¿hasta dónde podemos controlar lo que sentimos?

Gael no ha elegido enamorarse de esa mujer. Ni siquiera sabe si existe. Para él, al principio, todo pertenece al mundo de los sueños. Un lugar donde puede permitirse sentir sin las consecuencias de la vida real.

Hasta que sucede lo imposible. La mujer de sus sueños aparece en su vida real. No solo existe, sino que todo aquello que Gael conoce de ella gracias a sus encuentros nocturnos coincide con la realidad.

A partir de ese momento, la historia cambia por completo. Lo que antes podía parecer simplemente una sucesión de sueños comienza a adquirir otro significado y aparecen un montón de preguntas que hacen que sea imposible no querer seguir leyendo para descubrir qué está pasando.

¿Puede considerarse una infidelidad algo que ocurre mientras estás dormido? ¿Es posible enamorarse de alguien a quien solo conoces en sueños? ¿Y qué sucede cuando descubres que esa persona existe realmente? ¿Sentirán lo mismo cuando estén despiertos? ¿Qué hará Gael con todo aquello que está descubriendo?

Porque una cosa es soñar con una persona y otra muy diferente tenerla delante de ti. En medio de todo este desconcierto tendremos a Ramón, el mejor amigo de Gael y, sin ninguna duda, uno de mis personajes favoritos de la historia.

Ramón es de esos personajes que aportan mucho más de lo que parece a simple vista. Es su apoyo, su confidente y quien, ante una situación que parece no tener ninguna explicación lógica, le propone algo que puede sonar tan disparatado como inquietante: visitar a una bruja.

Os aseguro que esta bruja no pasa precisamente desapercibida. Sea realmente lo que dice ser o no, consigue poner los pelos de punta y, además, parece saber mucho más de lo que debería sobre esos encuentros nocturnos de Gael.

A partir de ahí, toca descubrir qué hay detrás de todo aquello y, sobre todo, qué decisiones tomará Gael cuando tenga delante las respuestas que estaba buscando.

Eso sí, Ramón también tiene su propia historia. Mientras intenta ayudar a su amigo, comienza a plantearse si la vida que lleva es realmente la que quiere. Porque a veces necesitamos ver cómo viven los demás para darnos cuenta de que nosotros mismos llevamos demasiado tiempo siguiendo un camino que quizá ya no nos hace felices.

Como si los sueños, los sentimientos, las dudas y la aparición de esa misteriosa mujer no fueran suficientes, alguien muy cercano a la mujer de Gael decidirá poner todavía más patas arriba la situación.

Sus caprichos terminarán provocando un auténtico revuelo y haciendo que todo adquiera una dimensión mediática que complicará todavía más las cosas.

Me ha gustado mucho encontrarme con una historia original, entretenida y cargada de emociones, pero también con ese punto de misterio que te hace avanzar con la necesidad de entender qué está sucediendo realmente.

Porque No te vayas cuando salga el sol juega precisamente con esa frontera entre los sueños y la realidad, entre aquello que creemos controlar y aquello que sentimos aunque no queramos sentirlo.

Mientras Gael intenta encontrar respuestas, nosotros vamos acompañándolo, haciéndonos nuestras propias teorías y preguntándonos qué haríamos si nos encontráramos en su situación.

¿Seríamos capaces de ignorar unos sentimientos que solo nacen mientras dormimos? ¿O acabaríamos queriendo descubrir qué hay detrás de ellos?

Una lectura que me ha resultado diferente, intrigante y muy entretenida, con personajes que tienen sus propios conflictos y una trama que consigue mantener la curiosidad hasta el final.

Si os gustan las historias que mezclan romance, misterio, sueños, emociones y situaciones que se salen de lo habitual, creo que esta novela puede sorprenderos.

Así que ya sabéis…

¡No os la perdáis!

Dejaos sorprender y descubrid qué ocurre cuando llega la hora de despertar.

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